Un «prompt» no es más que la instrucción o pregunta que le escribes a una inteligencia artificial. Cuanto más claro y específico seas, mejor será la respuesta que obtengas, de la misma forma que un encargo bien explicado a una persona suele salir mejor que uno vago.
La estructura básica que funciona casi siempre
- Contexto: quién eres o para qué lo necesitas.
- Tarea concreta: qué quieres exactamente que haga.
- Formato de salida: cómo quieres que sea la respuesta (lista, tabla, párrafo corto, con ejemplos).
- Restricciones o tono: longitud, nivel de formalidad, público al que va dirigido.
Ejemplo de prompt flojo vs. prompt bien construido
| Prompt flojo | Prompt bien construido |
|---|---|
| «Escríbeme algo sobre marketing» | «Soy dueño de una pequeña floristería. Escribe 3 ideas de publicaciones para redes sociales para el Día de la Madre, tono cercano, máximo 3 líneas cada una.» |
| «Explícame la fotosíntesis» | «Explícame la fotosíntesis como si tuviera 12 años, con un ejemplo cotidiano, en menos de 100 palabras.» |
Trucos que marcan la diferencia
- Pide varias opciones: «dame tres versiones distintas» suele dar mejores resultados que conformarte con la primera respuesta.
- Corrige sobre la marcha: si la respuesta no es lo que buscabas, dile exactamente qué cambiar en lugar de empezar de cero.
- Da ejemplos de lo que te gusta: si tienes un texto de referencia con el tono que buscas, pégalo y pide que se inspire en ese estilo.
- Divide tareas complejas en pasos: en lugar de pedir «organízame el viaje entero», pide primero el itinerario, después el presupuesto, y así sucesivamente.
Esta misma técnica es la base de artículos como cómo usar la IA para escribir correos o cómo resumir documentos largos con IA.