Un «prompt» no es más que la instrucción o pregunta que le escribes a una inteligencia artificial. Cuanto más claro y específico seas, mejor será la respuesta que obtengas, de la misma forma que un encargo bien explicado a una persona suele salir mejor que uno vago.

La estructura básica que funciona casi siempre

  1. Contexto: quién eres o para qué lo necesitas.
  2. Tarea concreta: qué quieres exactamente que haga.
  3. Formato de salida: cómo quieres que sea la respuesta (lista, tabla, párrafo corto, con ejemplos).
  4. Restricciones o tono: longitud, nivel de formalidad, público al que va dirigido.

Ejemplo de prompt flojo vs. prompt bien construido

Prompt flojoPrompt bien construido
«Escríbeme algo sobre marketing»«Soy dueño de una pequeña floristería. Escribe 3 ideas de publicaciones para redes sociales para el Día de la Madre, tono cercano, máximo 3 líneas cada una.»
«Explícame la fotosíntesis»«Explícame la fotosíntesis como si tuviera 12 años, con un ejemplo cotidiano, en menos de 100 palabras.»

Trucos que marcan la diferencia

  • Pide varias opciones: «dame tres versiones distintas» suele dar mejores resultados que conformarte con la primera respuesta.
  • Corrige sobre la marcha: si la respuesta no es lo que buscabas, dile exactamente qué cambiar en lugar de empezar de cero.
  • Da ejemplos de lo que te gusta: si tienes un texto de referencia con el tono que buscas, pégalo y pide que se inspire en ese estilo.
  • Divide tareas complejas en pasos: en lugar de pedir «organízame el viaje entero», pide primero el itinerario, después el presupuesto, y así sucesivamente.
Consejo final: trata la conversación con la IA como un ida y vuelta, no como una única pregunta perfecta. Ir afinando la respuesta con comentarios sucesivos suele dar mejores resultados que intentar escribir el prompt perfecto a la primera.

Esta misma técnica es la base de artículos como cómo usar la IA para escribir correos o cómo resumir documentos largos con IA.