La contraseña sigue siendo la primera línea de defensa de tus cuentas, y sin embargo muchas personas siguen usando combinaciones fáciles de adivinar. La buena noticia es que crear una contraseña segura no significa tener que memorizar algo ilegible.
Por qué «Ana1990» o «12345678» no sirven
Los programas que intentan adivinar contraseñas prueban primero las combinaciones más habituales: nombres, fechas de nacimiento, secuencias numéricas y palabras del diccionario. Una contraseña corta y predecible se puede descifrar en cuestión de segundos con las herramientas actuales.
El método de la «frase memorable»
En lugar de memorizar caracteres sin sentido, une varias palabras poco relacionadas entre sí, añadiendo algún número o símbolo:
Por ejemplo: «Bicicleta7Jardín!Lluvia» — larga, fácil de recordar mentalmente como una pequeña historia, y muy difícil de adivinar para un programa automático.
Reglas básicas que sí importan
| Recomendación | Motivo |
|---|---|
| Al menos 12-14 caracteres | Cuanto más larga, exponencialmente más difícil de adivinar |
| Una contraseña distinta por servicio importante | Si una se filtra, no compromete el resto de tus cuentas |
| Evitar datos personales públicos | Fechas de nacimiento o nombres de hijos son fáciles de encontrar en redes sociales |
| Combinar mayúsculas, minúsculas, números y algún símbolo | Aumenta la dificultad para los programas de fuerza bruta |
¿Y si tengo demasiadas contraseñas para recordar?
Aquí es donde entra un gestor de contraseñas: una app que las guarda todas de forma cifrada y solo necesitas recordar una contraseña maestra para acceder a ella. Muchos navegadores y sistemas operativos ya incluyen uno de forma gratuita e integrada.