Pocas cosas resultan tan frustrantes como necesitar imprimir algo urgente y que la impresora, sencillamente, no responda. Antes de dar por hecho que está estropeada, repasa estas comprobaciones en orden: resuelven la gran mayoría de los casos.
1. Comprueba la conexión
Si la impresora es wifi, asegúrate de que está conectada a la misma red que el ordenador o móvil desde el que intentas imprimir. Si es por cable USB, comprueba que está bien conectado en ambos extremos.
2. Revisa que no haya ningún trabajo de impresión «atascado»
A veces un documento anterior se queda bloqueado en la cola de impresión e impide que se procesen los siguientes. En Windows, busca «Impresoras y escáneres» en Ajustes, abre la cola de tu impresora y cancela cualquier trabajo pendiente que lleve tiempo sin completarse.
3. Comprueba tinta o tóner y el papel
Parece obvio, pero es la causa más común. Revisa que quede tinta o tóner suficiente y que el papel esté bien colocado, sin atascos en la bandeja.
4. Actualiza o reinstala los controladores (drivers)
El controlador es el pequeño programa que permite a tu ordenador «hablar» con la impresora. Si se ha corrompido o está desactualizado tras una actualización de Windows, puede impedir la impresión. Descárgalo de nuevo desde la web oficial del fabricante de tu impresora.
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| La impresora no aparece en la lista de dispositivos | Problema de conexión wifi o USB |
| Imprime pero salen rayas o colores mal | Cartuchos de tinta bajos o cabezal sucio |
| El documento se queda «en cola» sin imprimirse | Trabajo anterior atascado bloqueando la cola |
| Funcionaba ayer y hoy no aparece conectada | Revisar que sigue en la misma red wifi tras algún cambio de router |
Si el problema resulta ser de conexión wifi en general y no solo de la impresora, revisa nuestra guía sobre por qué el wifi va lento y cómo solucionarlo.