Sospechar que alguien ha entrado en tu correo genera bastante angustia, y con motivo: el correo electrónico es la llave maestra de tu vida digital. Desde él se puede recuperar la contraseña de casi cualquier otro servicio. Por eso conviene saber comprobarlo con certeza y, si se confirma, actuar en el orden correcto.

Señales de que algo no va bien

  • Avisos de inicio de sesión desde dispositivos o ubicaciones que no reconoces.
  • Contactos que reciben mensajes tuyos que tú no has enviado, normalmente con enlaces extraños.
  • Correos desaparecidos o marcados como leídos sin que los hayas abierto.
  • Correos de restablecimiento de contraseña de otros servicios que tú no has solicitado. Esta es una señal especialmente grave: significa que alguien está intentando tomar el control de tus otras cuentas.
  • Tu contraseña ha dejado de funcionar aunque estés seguro de escribirla bien.
  • Reglas de reenvío o filtros que tú no has creado.

Cómo comprobarlo con certeza

En Gmail

Baja hasta el final de la bandeja de entrada: abajo a la derecha verás «Última actividad de la cuenta» y un enlace de «Detalles». Ahí aparece un listado con las últimas sesiones, el tipo de acceso y la dirección IP aproximada.

También en myaccount.google.com/security encontrarás «Tus dispositivos» y «Actividad de seguridad reciente».

En Outlook / Hotmail

Entra en la configuración de seguridad de tu cuenta Microsoft y busca «Actividad de inicio de sesión reciente». Mostrará fechas, ubicaciones aproximadas y si el intento tuvo éxito.

Cuidado al interpretar las ubicaciones: es normal que aparezcan ciudades cercanas distintas a la tuya, porque reflejan la localización del servidor de tu operadora, no la tuya exacta. Lo verdaderamente sospechoso son países en los que no has estado o accesos a horas en las que dormías.

Comprueba si tu correo apareció en una filtración

Existen servicios que permiten consultar si tu dirección ha aparecido en brechas de seguridad conocidas de otras empresas. Muchos navegadores y gestores de contraseñas lo avisan ya automáticamente. Aparecer en una filtración no significa que tu correo esté comprometido, pero sí que esa contraseña concreta debe cambiarse cuanto antes.

Si se confirma: los pasos, en este orden exacto

1. Cambia la contraseña

Hazlo desde un dispositivo de confianza. Si sospechas que tu ordenador puede estar infectado, hazlo desde el móvil o desde otro equipo. Usa una contraseña nueva, larga y que no hayas usado en ningún otro sitio.

2. Cierra todas las sesiones abiertas

Ambos proveedores permiten expulsar todas las sesiones activas. Es fundamental: cambiar la contraseña no siempre desconecta automáticamente a quien ya está dentro.

3. Revisa el reenvío automático y los filtros

Este es el paso que más gente olvida y el más importante a medio plazo. Un atacante inteligente no se limita a leer: configura una regla de reenvío para recibir copia de todos tus correos futuros, o un filtro que elimine automáticamente los avisos de seguridad para que no te enteres.

En Gmail: Configuración → «Reenvío y correo POP/IMAP», y Configuración → «Filtros y direcciones bloqueadas». Elimina cualquier regla que no hayas creado tú.

4. Comprueba los datos de recuperación

Revisa que el teléfono y el correo alternativo de recuperación siguen siendo los tuyos. Si los han cambiado, podrían recuperar la cuenta aunque tú cambies la contraseña.

5. Revisa las aplicaciones con acceso

En la configuración de seguridad encontrarás las aplicaciones de terceros autorizadas a acceder a tu cuenta. Revoca todas las que no reconozcas. Comprueba también si existen «contraseñas de aplicación» generadas que tú no creaste.

6. Activa la verificación en dos pasos

Sin esto, todo lo anterior es temporal. Es la medida que impide que vuelva a ocurrir aunque la contraseña se filtre de nuevo. Lo explicamos en verificación en dos pasos: qué es y cómo activarla.

7. Revisa las cuentas vinculadas

Piensa qué servicios usan ese correo para recuperar contraseña: banco, redes sociales, compras online. Revisa la actividad reciente de los más críticos y cambia sus contraseñas si compartían clave con el correo.

8. Avisa a tus contactos

Si se han enviado mensajes en tu nombre, avisa por otra vía para que nadie haga clic en esos enlaces.

Tabla de prioridades según la cuenta afectada

CuentaAcción adicional urgente
Correo electrónicoRevisar reenvíos y filtros; es la llave del resto de cuentas
Banca onlineLlamar al banco por su número oficial y revisar movimientos
Redes socialesAvisar a contactos; revisar publicaciones y mensajes enviados
Almacenamiento en la nubeRevisar archivos compartidos y enlaces públicos generados

¿Y si no puedo entrar porque cambiaron la contraseña?

Usa el proceso de recuperación del proveedor. Si los datos de recuperación también fueron modificados, ambos ofrecen un formulario extendido donde te preguntan información que solo el propietario real conocería: contraseñas antiguas que recuerdes, fecha aproximada de creación de la cuenta, contactos frecuentes. Responde con la máxima precisión posible.

Lo desarrollamos en cómo recuperar el acceso a una cuenta bloqueada.

Cómo evitar que vuelva a pasar

  1. Contraseña única y larga para el correo, distinta de todas las demás.
  2. Verificación en dos pasos, preferiblemente con app y no solo por SMS.
  3. Datos de recuperación actualizados y revisados una vez al año.
  4. No introducir credenciales en enlaces recibidos por correo o SMS.
  5. Revisar de vez en cuando la actividad reciente de la cuenta.