Que el móvil se caiga al agua, reciba un vaso de líquido encima o se moje bajo la lluvia es uno de los accidentes más comunes y también de los que más ansiedad generan. Lo que hagas en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre un susto sin consecuencias y un daño permanente.
Qué hacer inmediatamente
- Sácalo del agua lo antes posible y apágalo de inmediato si sigue encendido, para evitar cortocircuitos internos.
- Sécalo por fuera con un paño o papel absorbente, sin frotar con fuerza.
- Retira la funda, ya que puede retener humedad contra el propio teléfono.
- Coloca el móvil en posición vertical sobre un paño absorbente, para facilitar que el agua salga por los orificios en lugar de entrar más adentro.
- Espera al menos 24-48 horas antes de intentar encenderlo de nuevo, para dar tiempo a que se seque la humedad interior.
Errores comunes que pueden empeorar el daño
| Error habitual | Por qué es mala idea |
|---|---|
| Meterlo en arroz | El polvo del arroz puede colarse por los puertos y provocar más daño; no es más eficaz que dejarlo secar al aire |
| Usar un secador de pelo | El calor puede dañar componentes internos y empujar más agua hacia dentro |
| Encenderlo enseguida «para comprobar si funciona» | Si queda humedad interna, puede provocar un cortocircuito al encenderlo |
| Cargarlo mientras aún puede tener humedad | Aumenta considerablemente el riesgo de daño en el puerto de carga |
Después del secado, ¿cómo sé si ha sufrido daños?
Al encenderlo de nuevo, comprueba con calma: sonido, cámara, pantalla táctil en todas las zonas, y el puerto de carga. Si el móvil no reacciona bien en alguno de estos puntos, o si ha estado sumergido más de unos segundos, es recomendable llevarlo a un servicio técnico, aunque parezca que funciona con normalidad, para revisar posibles daños internos que tarden en manifestarse.