Cuando el wifi va lento, la reacción habitual es culpar al operador. A veces tienen razón, pero en un porcentaje muy alto de los casos el problema está dentro de casa: en dónde está el router, en cuántos aparatos hay conectados o en interferencias del vecindario.

Vamos a descartar causas en orden, empezando por las más frecuentes y gratuitas de resolver.

Primero, distingue el síntoma

Esto orienta todo lo demás:

SíntomaDónde está probablemente el problema
Lento solo en una habitaciónCobertura: distancia u obstáculos
Lento en toda la casa y en todos los dispositivosRouter o conexión contratada
Lento solo por las nochesSaturación de la red del vecindario
Lento solo en un dispositivoEse aparato concreto, no la red
Se desconecta y reconecta constantementeRouter necesita reinicio o cambio de canal

Una prueba rápida y muy reveladora: conecta un ordenador al router por cable de red y mide la velocidad. Si por cable va bien y por wifi mal, el problema es el wifi, no tu conexión contratada.

1. La ubicación del router (la causa más subestimada)

La señal wifi se degrada al atravesar materiales, y no todos afectan igual:

  • Muy dañinos: paredes de hormigón armado, superficies metálicas, espejos grandes, electrodomésticos, acuarios y depósitos de agua.
  • Moderados: tabiques de ladrillo, muebles grandes.
  • Leves: puertas de madera, cristal normal.

Dónde colocarlo: en un punto lo más central posible de la vivienda, elevado (sobre un mueble, no en el suelo), al aire libre y no dentro de un armario, y lejos del microondas y de teléfonos inalámbricos.

Si el router está donde entra la línea y eso es una esquina de la casa, plantéate llevarlo con un alargador o valorar las soluciones de cobertura que explicamos en cuando el wifi no llega a todas las habitaciones.

2. Usa la banda de 5 GHz

Los routers modernos emiten en dos bandas simultáneamente, y elegir bien marca mucha diferencia:

2,4 GHz5 GHz
VelocidadMenorBastante mayor
AlcanceMayorMenor
Atraviesa paredesMejorPeor
SaturaciónAlta (muchos vecinos y dispositivos)Baja

Regla práctica: si estás cerca del router, usa 5 GHz. Si estás lejos o con varias paredes de por medio, 2,4 GHz llegará mejor aunque sea más lenta.

Si tu router emite ambas con el mismo nombre de red, el dispositivo elige solo, no siempre bien. Puedes separarlas con nombres distintos desde la configuración del router para elegir manualmente.

3. Interferencias de los vecinos

En bloques de pisos, decenas de redes compiten por los mismos canales, especialmente en 2,4 GHz. Si todos los routers de tu escalera usan el canal por defecto, se estorban entre sí.

Existen aplicaciones de análisis de wifi que muestran qué canales están más saturados a tu alrededor. Con ese dato, entra en la configuración del router y cambia manualmente a un canal menos congestionado. En 2,4 GHz, los canales 1, 6 y 11 son los que no se solapan entre sí.

4. Demasiados dispositivos conectados

Hoy una casa normal tiene móviles, tabletas, televisores, consolas, altavoces, bombillas y robots aspiradores conectados. Cada uno consume algo, y algunos (televisores reproduciendo vídeo en alta calidad, copias de seguridad automáticas) consumen mucho.

Entra en la configuración del router y revisa la lista de dispositivos conectados. Es habitual encontrar aparatos olvidados, y ocasionalmente alguno que no reconoces.

Si ves dispositivos desconocidos: cambia la contraseña del wifi por una larga y con cifrado WPA2 o WPA3. Y para las visitas, mejor usar una red de invitados.

5. Reinicia el router (y hazlo bien)

Los routers acumulan errores de memoria con el tiempo. Reiniciarlo resuelve bastantes bajones puntuales.

Hazlo así: desenchúfalo de la corriente, espera 30 segundos (no 2), y vuelve a enchufarlo. Esa espera permite que se descarguen los condensadores y se limpie realmente la memoria.

No confundas reiniciar con «resetear»: el botón de reset devuelve el router a los valores de fábrica y borra tu configuración.

6. Actualiza el firmware

El firmware es el software interno del router. Las actualizaciones corrigen fallos de rendimiento y vulnerabilidades. Muchos routers de operador se actualizan solos; otros requieren hacerlo manualmente desde su panel de configuración.

7. Comprueba si el problema es el dispositivo

Si solo un aparato va lento, prueba: olvidar la red wifi y volver a conectarla, reiniciar el dispositivo, y comprobar si tiene el ahorro de energía limitando la conexión. Los equipos antiguos con adaptadores wifi viejos no pueden alcanzar las velocidades actuales por mucho que el router sea bueno.

Cuándo el problema sí es del operador

Si por cable, en varias mediciones y a distintas horas, obtienes muy por debajo de lo contratado, entonces sí procede reclamar. Guarda capturas con fecha y hora como prueba. Lo explicamos en cómo saber si tu conexión es la que pagas.

Resumen: por dónde empezar

  1. Prueba por cable para saber si el problema es el wifi o la línea.
  2. Reubica el router: central, elevado, despejado.
  3. Usa 5 GHz si estás cerca.
  4. Reinicia el router correctamente.
  5. Revisa dispositivos conectados y cambia el canal si hay saturación.