La pregunta se repite cada vez que aparece el aviso de actualización, pero desde octubre de 2025 el contexto ha cambiado por completo: ya no es una cuestión de preferencia estética, sino de seguridad.

El dato que lo cambia todo: Windows 10 ya no tiene soporte

Microsoft dejó de dar soporte y actualizaciones de seguridad a Windows 10 el 14 de octubre de 2025.

Esto significa que las vulnerabilidades descubiertas a partir de esa fecha ya no se corrigen. El sistema sigue funcionando, pero cada mes que pasa acumula fallos de seguridad conocidos y sin parchear, que es exactamente lo que buscan quienes distribuyen malware.

La salida provisional: el programa ESU

Microsoft ofrece Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) para particulares, que prolongan los parches de seguridad durante un tiempo limitado. En la Unión Europea puede obtenerse sin coste iniciando sesión con una cuenta Microsoft; fuera de la UE tiene un precio anual.

Es una solución temporal para ganar tiempo, no una alternativa permanente.

Los requisitos de Windows 11: por qué no todos pueden

Windows 11 exige requisitos más estrictos que sus predecesores:

  • TPM 2.0: un chip de seguridad que gestiona el cifrado. Muchos equipos lo tienen pero desactivado en la BIOS.
  • Arranque seguro (Secure Boot) habilitado.
  • Procesador compatible según la lista oficial de Microsoft (en general, de 2018 en adelante).
  • 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento como mínimo.

Comprueba tu caso con la app oficial «Comprobación de estado del PC» de Microsoft, que te dirá exactamente qué requisito falla.

Si te dice que falta TPM: no lo des por perdido. En muchos equipos el chip existe pero está desactivado en la BIOS, donde aparece como «TPM», «fTPM», «PTT» o «Security Device». Activarlo puede hacer compatible un ordenador que aparentemente no lo era.

Comparativa real

AspectoWindows 10Windows 11
Soporte de seguridadFinalizado (14/10/2025); solo con ESUActivo a largo plazo
RequisitosPermisivosTPM 2.0 y procesador reciente
Menú de inicioTradicional, esquina izquierdaCentrado; sin mosaicos dinámicos
Gestión de ventanasBásicaDiseños de anclaje más avanzados
RendimientoBueno en equipos modestosSimilar o mejor en hardware compatible
Compatibilidad con programas antiguosExcelenteBuena; algún software muy antiguo puede fallar

Cómo actualizar si tu equipo es compatible

  1. Haz una copia de seguridad antes de nada. Es rápido y evita disgustos.
  2. Ve a Configuración → Windows Update.
  3. Si el equipo es compatible, aparecerá la oferta de actualizar a Windows 11. Si no aparece, puedes usar el Asistente de instalación oficial de Microsoft.
  4. El proceso conserva tus archivos y programas.

Recuerda que tienes 10 días para volver a Windows 10 si algo no te convence (Configuración → Sistema → Recuperación). Pasado ese plazo, la carpeta Windows.old se elimina y ya no es posible revertir fácilmente.

Si tu equipo NO es compatible: opciones reales

  1. Apúntate al ESU para mantener parches de seguridad mientras decides.
  2. Sustituye el equipo si ya es muy antiguo. Si el ordenador tiene ocho o más años, probablemente esté justificado.
  3. Cambia a Linux. Distribuciones como Linux Mint o Ubuntu funcionan bien en hardware antiguo, son gratuitas y reciben actualizaciones de seguridad. Es una opción seria si tu uso es navegar, correo y ofimática.
  4. Instalar Windows 11 forzando los requisitos es técnicamente posible, pero Microsoft advierte de que esos equipos pueden no recibir actualizaciones, lo cual anula el motivo principal para actualizar. No lo recomendamos.

Si decides seguir en Windows 10 sin ESU

Asume el riesgo y compénsalo en lo posible:

  • Mantén un antivirus actualizado.
  • Usa un navegador que siga recibiendo actualizaciones.
  • Extrema el cuidado con adjuntos y descargas.
  • No uses ese equipo para banca online si puedes evitarlo.
  • Refuerza la seguridad de tus cuentas con verificación en dos pasos.

Nuestra recomendación

Si tu equipo cumple los requisitos, actualiza: no hay motivo razonable para quedarse en un sistema sin soporte. Si no los cumple, no te confíes por el hecho de que «sigue funcionando»: un sistema sin parches es cada vez más vulnerable, y conviene tener un plan (ESU mientras tanto, y después cambio de equipo o de sistema).